Son ligeras, prolongación armoniosa de los brazos. Unas manos pueden expresar todas las emociones, te invitan o te rechazan. Pío Baroja le dedicó a la gran Tórtola Valencia este apasionado poema:
"Tus manos son cual dos palomas blancas
de tu hermosura en el radiante cielo
porque el poder de tus miradas francas
las detuvo en su vuelo.
Senderos son de gloria tus dos brazos
y son tus manos mágicas y bellas,
de esas dos cintas de sutiles lazos
a dos broches de estrellas.
Son terribles, sagradas y piadosas;
con tus uñas clavadas en mi cuello moriría,
creyendo que dos rosas con sus espinas fieras
y celosas señalaban mi muerte
con el sello de las muertes gloriosas".
de tu hermosura en el radiante cielo
porque el poder de tus miradas francas
las detuvo en su vuelo.
Senderos son de gloria tus dos brazos
y son tus manos mágicas y bellas,
de esas dos cintas de sutiles lazos
a dos broches de estrellas.
Son terribles, sagradas y piadosas;
con tus uñas clavadas en mi cuello moriría,
creyendo que dos rosas con sus espinas fieras
y celosas señalaban mi muerte
con el sello de las muertes gloriosas".

Carmen Tórtola fue la musa de los jabones Maja e, inspirada probablemente por Isadora Duncan, una apasionada de las danzas orientales, las que estudió y aprendió en sus numerosos viajes. Bailó en toda Europa y Latinoamérica, cosechando grandes éxitos. En la revista Añil, Zuel le dedica un precioso artículo: Tortola Valencia